El señor del inframundo 29
Samuel, un estudiante sin un centavo que había sufrido la traición de su novia, compró por casualidad un teléfono de imitación que lo conectaba con el reino celestial y el inframundo. A través de este aparato, entabló una estrecha relación con el Dios de la Tierra y llegó a dominar unas artes médicas sin igual, con las que no tardó en humillar a su rival amoroso en la universidad antes de salvar a la hermosa Paisley, una compañera de su facultad. Durante una excursión por la montaña, rescató a una pequeña zorrita blanca llamada Adeline, quien más tarde se transformó en mujer para pagarle el favor y se quedó a su lado de forma incondicional. Con el tiempo, fue nombrado inspector de los mundos humano y espiritual y, gracias al dominio de las artes místicas, logró superar cada una de las crisis que se interpusieron en su camino.
Samuel, un estudiante sin un centavo que había sufrido la traición de su novia, compró por casualidad un teléfono de imitación que lo conectaba con el reino celestial y el inframundo. A través de este aparato, entabló una estrecha relación con el Dios de la Tierra y llegó a dominar unas artes médicas sin igual, con las que no tardó en humillar a su rival amoroso en la universidad antes de salvar a la hermosa Paisley, una compañera de su facultad. Durante una excursión por la montaña, rescató a una pequeña zorrita blanca llamada Adeline, quien más tarde se transformó en mujer para pagarle el favor y se quedó a su lado de forma incondicional. Con el tiempo, fue nombrado inspector de los mundos humano y espiritual y, gracias al dominio de las artes místicas, logró superar cada una de las crisis que se interpusieron en su camino.